miércoles, 31 de agosto de 2011

Opinión: Conan el Bábaro 3D La Máscara de Aquerón



Ufff... como comenzar a hablar la película de Conan el Bárbaro 3D sin contradecirme? No es fácil. Así que voy a ir soltando las cosas a medida que me vayan pasando por la cabeza seguramente sin mucho ton ni son.

Fui a ver la película el mismo viernes de su estreno, la sala no estaba ni mucho menos llena, es más, seguramente no estaba ni a la mitad de su capacidad. No la fui a ver en 3D sino en 2D ya que creo que no fue una peli originalmente concebida para ser vista en 3D, eso fue algo posterior que los de marketing se sacaron de la manga.



No os voy a mentir, a mi la película me gusto o más bien me entretuvo. Tenía muy claro, clarísimo lo que iba a ver. Sabía que no iba a ser para nada una buena adaptación sino tan solo una peli con mucha acción. Y así fue; Conan el Bárbaro 3D es una sucesión de escenas de acción de principio a fin y no exagero si digo que tal vez sea la película con más escenas de este tipo que jamás haya visto. Las lineas de diálogo escasean, el guión es flojo y los personajes están poco trabajados.

Tal vez la crítica que haya expresado mejor mi sentimiento ha sido la de Yota en su blog, Los Archivos de Typhares cuando dice:

"la estructura de videojuego no puede ser más cantosa, Conan va cargandose a los lugartenientes del Final Boss de manera gradual, cada uno tiene su propia “fase” ya sea el barco pirata, la fuga de la caravana, la ciudad de los ladrones… descarado.

Y efectivamente, así es. En el cine tuve la sensación de estar jugando al Age of Conan (el juego online tipo WOW, etc.) al que me he aficionado muchísimo desde hace 3 meses (pero esa es otra historia de la que ya hablaré). Parecía como estar haciendo una instancia donde te vas abriendo paso y encontrando mini bosses hasta llegar al boss final.

Siguiendo con la película, el guión se ve claro que fue retocado sobre la marcha, hay cosas que no encajan. Al parecer el guionista doctor (el que viene a salvar los platos a última hora cuando un guión no se sostiene por ningún lado), como lo llaman en los USA, se encontró todo un desastre y tuvo que ir modificando y arreglando cosas a medida que avanzaba el rodaje pero la cosa no daba para más. Otra de las cosas negativas del guión, y esto lo dice todo, es que los productores les cortaron las alas a los guionistas diciéndoles que debían escribir una historia en función de los escenarios, sets y localizaciones disponibles. Tenían disponible el set del monasterio que al parecer es un set que se contruyó en Bulgaria para rodar pelis y series de romanos (creo que allí rodaron o Roma o Espartaco o tal vez ambas) y así terminó la cosa. Hablando de los escenarios, hay demasiados!! Demasiados lugares que podrían haber explorado mejor y sacarles más jugo en vez de ir por tantos lugares y tan deprisa sin poder sacar provecho de ello. Es otra de las cosas que hace confuso el guión.

Las escenas de acción están bien pero no brillan ni por su originalidad ni por su capacidad de sorpresa. Hay algunas coreografías buenas pero no matan y a veces tanto movimiento de cámara te marea y no te deja apreciar bien los movimientos.  

El director es pesimo. Lo tenia claro antes de ver la pelicula y ya le calé en el Guía del Desfiladero (Pathfinder). No voy a perder el tiempo hablando de su labor pero por favor, si hay una secuela en preparación, olvidaos del tipo este.

Los vesturarios son geniales. Seguramente para mi lo mejor de la peli a excepción de las espadas que usa Conan. Son espadas exageradamente grandes, de hecho son prácticamente irreales y no le pegan al personaje para nada.

Otra cosa positiva a destacar es el casting y aquí me voy a centrar en Jason Momoa. 4 palabras: Jason Momoa es Conan. No hay vuelta de hoja. Momoa es el Conan que siempre imaginé (con alguna cosa a pulir) y estoy seguro que si lo viese Robert E. Howard seguramente pensaría igual. Estamos hablando del Conan literario imaginado por su creador. No hablamos ni del Conan de BWS, ni del de Buscema, ni del Arnold cinematográfico. Arnold nunca fue Conan ni físicamente ni interpretativamente (aunque la película de Milius es una jodida obra maestra del cine de espada y brujería y del cine en general). El Conan que imaginó Howard no se hubiese dejado encadenar a una rueda durante 20 años hasta que alguien le soltase las cadenas, el Conan de Howard hubiese muerto mil veces intentando escapar de allí. Regresando a Momoa, al tipo este le das un buen guión adaptado basado en un texto original de Howard y buen presupuesto y el tipo lo va a clavar; podéis estar seguros de ello. Es más, también me imagino a Momoa como el Tarzan perfecto para una rumoreada próxima trilogía sobre el personaje.

El gran fallo de Conan es que hablas con una persona corriente de la calle y al mencionar Conan les viene la imagen de Arnold a la cabeza y eso es un grandísimo handicap para el personaje. En algún blog leí que eso se podría haber apañado metiendo a Arnold de padre de Conan en lugar de Ron Perlman y así se hubiese hecho una transición de Conan a Conan que el público hubiese aceptado subconscientemente. Pues la verdad no hubiese sido mala idea.

En resumidas cuentas, si vais con las cosas claras al cine podréis llegar a disfrutar de esta película pero si vais esperando mucho de ella estáis perdidos y condenados al eterno martirio.  Por mi parte solo espero que esto no sea el suicidio cinematográfico de Conan y que no tengamos que esperar 30 años más para ver otra película del personaje. Creo que se tiene que sacar provecho de tener a Momoa, el Conan perfecto, ahora que es joven.

Así pues, ahora tengo todas las esperanzas depositadas en John Carter que se estrena el próximo año. Y con esta peli si que tengo clarisimo que voy a ver una gran peli y una gran adaptación por lo que si que corro el riesgo de salir decepcionado del cine, cosa que no me ha pasado con Conan ya que sabía que iba a ver lo que iba a ver.

Nota: 6,5 / 10

1 comentario:

Yota dijo...

Gracias por la mención! Lo cierto es que aunque me ha gustado, creo que lo que destacas no deja de ser un reflejo de nuestro tiempo. Ahora la película ya no se hace como un todo, se piensa en toda la mercadotecnia que puede derivar y claro eso resiente la libertad del propio director.